
SEPRIN Y SUS “SERVICIOS” INFORMATIVOS
Por
CHRISTIAN SANZ - Saturday, Sep. 04, 2004 at 9:56 PM
SEPRIN Y SUS “SERVICIOS”
INFORMATIVOS LA VERDAD
DETRÁS DE LAS OPERACIONES
Sólo aquellos que solemos leer
periódicos digitales y seguir noticias por Internet tenemos una idea más o
menos acabada de cuáles son los medios de información más importantes y
confiables de la Red.
En un país donde casi la mitad de la
población no tiene siquiera computadora, es difícil evaluar la repercusión de
estos medios en la información pública, aunque sí es posible notar en algunos
ámbitos periodísticos -escritos, radiales y televisivos- el reflejo de lo que
se publica en Internet.
Entre la enorme cantidad de oferta
de información, encontramos un sitio muy particular, que no deja de llamar la
atención, tanto por la enorme cantidad de visitas que tiene como por la
explosiva y dudosa calidad de la información que publica. Su nombre es Seprin y
suele contar llamativas noticias de poca credibilidad y gran tufillo a servicios
de inteligencia vernáculos.
Muchos de los periodistas más
conocidos de nuestro país suelen hojear sus virtuales páginas cada día y
algunos de ellos hasta toman “prestada” parte de esa información para llenar
sus propios espacios periodísticos, aún a sabiendas de que la mayoría de esas
notas no tienen sustento alguno.
Quien escribe estas líneas, amen de
haber conocido al director de Seprin, Héctor Alderete -casi desde los comienzos
de la existencia de dicho sitio-, ha entrevistado a una veintena de personas
vinculadas al mundo de la información, la política y los servicios de
Inteligencia y ha logrado trazar una acabada radiografía de este portal.
El comienzo era el verbo
Seprin inició sus actividades en el
año 2000, por idea de Héctor Alderete, una especie de asesor free lance del
hijo de Carlos Ruckauf, Germán ídem.
Alderete, que se había quedado sin
trabajo y quería tomar venganza contra su ex jefe, había descubierto que
Internet era la opción más viable y económica para lograrlo.
Eso explica porqué al comienzo de su
existencia, Seprin publicaba incesantes documentos y notas contra Ruckauf y
otros políticos de la provincia de Buenos Aires.
El director de Seprin disfraza la
realidad al hablar de este tema: “teníamos una consultora y por ingerencia
externa, nos quedamos sin trabajo. Es así que realizamos la página de Seprin,
nuestra idea fue armar algo que se posicionara en el mercado, a diferencia de
otras, realizando lo que se llama inteligencia estratégica, y análisis
político, adosado por supuesto las encuestas y una serie de elementos de
marketing”(sic).
Héctor Alderete es un hombre más que
paranoico y vive temeroso de que puedan atentar contra su vida por las cosas
que publica en Seprin. La mejor descripción de sus miedos pudo leerse en revista
Noticias el 26 de abril de 2003: “Héctor A. no se anima a mostrar
su rostro, no quiere revelar su identidad, dice que debe ampararse en el
secreto para mantenerse vivo. Trabaja armado en una misteriosa oficina, casi
inaccesible, a la que él llama "La Cueva ". Sus teléfonos, previene, suelen
estar intervenidos, igual que sus mails que pueden estar siendo leídos a través
de un sistema de rastreo satelital de los más avanzados del planeta. Tampoco
confía en su celular: si no le saca la batería, dice, sus enemigos lo pueden
rastrear hasta descubrir el exacto lugar donde está parado”.
Fuera de eso, es oportuno recordar
que el significado de Seprin
ha sido en sus comienzos Servicio
Privado de Inteligencia, siglas que fueron cambiadas oportunamente por
Alderete cuando miradas desconfiadas se posaron en su sitio. Allí trocó la
palabra “Inteligencia” por “Informaciones”.
Otra
vez Alderete maquilla la realidad: “Seprin originalmente se llamó Servicio
Privado de Inteligencia, luego lo cambiamos por Informaciones, ya que la gente
no lo interpretaba”(sic).
Lo cierto es que Seprin nació
tímidamente en medio de un aluvión de portales de información por Internet sin
llegar a destacarse entre ellos, muchos de los cuales pasaron sin pena ni
gloria por el mundo virtual de la
Red. Fue en ese momento cuando Seprin jugó su carta maestra
que le haría pegar el salto cuantitativo que necesitaba para lograr llamar la
atención de los lectores: convocó a un foro virtual a los cientos de agentes de
Inteligencia que habían sido despedidos de la SIDE para que contaran sus secretos más
incontables, producto de sus años de trabajo en la secretaría.
Lo que siguió fue realmente
explosivo, ya que empezaron a ventilarse no sólo los actos de corrupción
política más deleznables, sino también los secretos de alcoba de algunos de los
actores políticos más importantes del país. Se hacía evidente que la jugada de
los ex agentes era meramente de extorsión más que de venganza. No era difícil
adivinar que los mismos personajes que ellos denunciaban eran después apretados
para no seguir apareciendo en el foro de Seprin.
Alderete lo cuenta bien diferente:
“luego se nos ocurrió enviar sobres con letras llamativas, muy futuristas a
varios medios, repartidos en mano, así como a varios diputados, senadores y
políticos (la idea era promocionar los servicios de consultoría). Realizamos
todo, y eventualmente, creyeron que éramos los ex agentes despedidos, y es así
que Radio Feeling tiró el tema, y después, se comunicó el Jefe de redacción de
la agencia DYN y realizamos la entrevista telefónica, y le dijimos que éramos
una consultora, que no teníamos relación con los agentes de la SIDE , ni con Ejército”.
“Servicios” informativos
Si bien Seprin en un comienzo
publicaba ciertos informes de gran utilidad -como datos de desaparecidos en
Uruguay, direcciones de narcotraficantes y claves en la adulteración de naftas-
de a poco se fue saturando de información poco confiable y devenida de las
evidentes usinas de los servicios de Inteligencia, no sólo de ex agentes sino
de actuales agentes de la SIDE ,
la policía y el ejército.
En dicho marco, Alderete hace una
curiosa descripción de su relación con algunos espías: “con el tiempo
contactamos a agentes y ex agentes, supimos cómo vivían, tenían familias, (es
decir son normales) y trabajaban de lo que podían, unos vendían equipos de
espionaje, otros hacían investigaciones privadas, cámaras ocultas etc.”(sic).
No hace falta que Alderete defienda
a los agentes de Inteligencia para notar que éstos tienen una gran injerencia
en Seprin. Muchas batallas políticas y algunas operaciones de prensa se
desarrollan a través de este sitio, dejando a los ilusos lectores con la idea de que están leyendo periodismo
de vanguardia, algo realmente falso. Este periodista ha analizado las
predicciones e informaciones de Seprin durante casi 10 meses y pudo comprobar
que el 80% de lo que publica resulta siendo falso. Estadística pura.
Los servicios de Inteligencia, se
sabe, suelen difundir información falsa –“pescado podrido” en la jerga
periodística- a efectos de armar operaciones para ciertos sectores que los
financian y, en ese sentido, Seprin funciona como una máquina aceitada.
Por si cupiera alguna duda, hace pocos
meses el nombre Seprin apareció involucrado en un confuso episodio de censura
que dejó entrever otro tipo de situación.
En medio de una interna con el
oscuro Partido Popular de la
Reconstrucción (PPR), dirigido por Gustavo Breide Obeid y
vinculado al antidemocrático Mohamed Alí Seineldin, hubo un pase de facturas
que dejó entrever cuál era una de las cajas de financiamiento de Seprin.
En el marco de una solicitada que el
PPR quiso -en vano- publicar en Seprin en junio de 2004, se deslizó el
siguiente comentario en un comunicado emitido días después: “Lamentablemente
nos es imposible mantener informados a los afiliados del PPR a través del foro
de Seprin ya que los administradores de dicho sitio nos han pedido que paguemos
una solicitada y carecemos de medios económicos. Al respecto es importante
destacar que SEPRÍN cobra todos los meses de la tan cuestionada conducción del
PPR en la calle Suipacha”.
Los simuladores
Como decía al comienzo de esta nota,
para trazar el perfil de Seprin este periodista ha entrevistado a diversos
actores del periodismo, los servicios de Inteligencia y la política. En tal
sentido, le ha sido enviado un breve cuestionario a cada uno de los interesados
por correo.
Algunos de los receptores de mis
preguntas nunca han respondido, como la gente del sitio Urgente/24 -casualmente relacionado a ciertos
servicios de Inteligencia- y algunos colaboradores del mismísimo sitio Seprin.
Una de las respuestas más jugosas me
ha llegado de mano de gente relacionada con inteligencia de la Policía Federal ,
quienes me aseguraron que detrás de Seprin se encontraban las figuras de
“Héctor Roberto Alderete, Beatriz Emilia Lanatti y María de las Mercedes
‘Malhenita’ Sara Acosta Seineldín”.
Según esta gente Seprin ha sido
financiado “por el represor ‘El Tigre’ Acosta (padre de Malhenita) con plata de
Alfredo Yabrán. Acosta fue jefe de seguridad de Don Alfredo.”
Algunas
de las respuestas a mi cuestionario:
-“¿Para
quién creen que pueda operar Seprin y porqué?”
-“Para
los intereses de la derecha "procesista" y de Alfredo Yabrán. Están
muy lejos de la derecha nacional peronista que es nuestro credo político. Son
golpistas y corruptos.”
-“¿Qué
grado de credibilidad le dan?”
-“Ninguna”
-“¿Pueden
destacar algo bueno de Seprin?”
-“Absolutamente
nada”
Finalmente y, según esta misma
gente, “Seprin está operando para derrocar al gobierno. No es casualidad que
ese medio haya tenido un reportaje con el sindicalista menemista Jorge Triaca.
Nosotros denunciamos en su momento que ese personaje estaba poniendo plata en
Seprin”.
Concluyendo
Cuando la información se confunde
con operaciones de prensa, empieza a minarse la credibilidad del periodismo.
Sobre todo en momentos en que algunos de los medios más conocidos del país
–como el Grupo Clarín, Canal 9, Infobae y America TV- subastan sus espacios al
mejor postor político para desinformar a la gente.
Seprin es un medio que hace de eso
su actividad cotidiana y he ahí su peligrosidad. Sobre todo porque es un medio
muy leído y comentado.
Antes, los espías vernáculos solían
intercambiar información en el café Florida Garden. Hoy, se reúnen en los bares
de los hoteles de lujo, en Puerto Madero y los shoppings. Y publican sus
trabajos en Internet.
Como bien dice revista Noticias: “en
el mundo virtual se mueven cómodos: en las sombras, y sin legislación alguna
que pueda detener sus misteriosas operaciones”.
Seguramente se harán los distraídos quiénes leen este servicio de información privada, pero no se harán cargo de que se han dejado llevar por noticias intencionadas de un grupo de ex-servicios que sirvieron básicamente en la Dictadura y que luego siguieron haciendo su aporte. Ellos no son el real problema, el real problema son los lectores que no mueven su trasero en busca de constatar que lo leído proviene de lugares fiables. No lo harán porque se les parecen a estos ex-servicios y en el fondo se sienten representados. Felicidades!
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